III ARTGráfica | Voyager 3.0 ¿Qué somos?

Del 16 de enero al 14 de febrero

VOYAGER 3.0 ¿QUÉ SOMOS? En 1977, la NASA envió al espacio dos sondas espaciales estadounidenses, con la misión de explorar el espacio interestelar, las Voyager. Dentro de ellas enviaron un mensaje en el que se encontraba la información necesaria para dar a conocer la existencia de vida en la Tierra, por si por una remota casualidad, esas naves contactaban con alguna posible forma de vida extraterrestre.

 

Cuarenta años después, la exposición Voyager 3.0 ¿Qué somos? vuelve a plantearse este mismo mensaje pero con unos emisores algo distintos; más sensibles a todo cuanto les rodea, mucho más críticos y más tenaces en su cometido por descubrir la verdad del mundo, los artistas. Veintidós atrevidos que en esta exposición nos dan a conocer su particular mensaje con la intención de mostrar lo que somos y la huella que estamos dejando en nuestro planeta.

 

Paco Broca se aleja de la Tierra para ofrecernos una imagen de ese diminuto punto azul y del mágico aire que la rodea, haciéndonos sentir frágiles y vulnerables ante tanta inmensidad. Pepa López Recio nos presenta a la Tierra/mujer como madre y generadora de vida. En su obra podemos ver cómo la vida ocurre dentro de esa frágil cápsula de cristal, un grito por proteger el medio ambiente. José Ramón Lamo busca concienciarnos de la emergencia del cambio climático, con su mirada más infantil nos lanza un claro mensaje de socorro que espera que los seres de otro planeta entiendan antes que nosotros. Julia de Arco también es consciente de la devastación que ha causado la humanidad con su evolución, nos muestra lo que el mundo nos ofrecía y lo que nosotros hemos hecho de él. Alba Cortés nos ofrece esa imagen inusual y aún inalterada de nuestro planeta, un entorno y unos recursos con los que volver a conectar.

 

Las últimas tecnologías junto a las redes sociales son señaladas por Álvaro Óskua, considera que todo está del revés, critica la deshumanización echando en falta volver a ser humanos, volver al amor, al romanticismo. Estos sentimientos tan puros son por los que apuesta Guillermo Berman en su mensaje, buscando que transciendan de lo material y que en palabras del artista «pueden ir más allá de lo terrenal y llegar a abrazar universos paralelos».

 

Sonia Fraga nos ofrece un discurso poético que sólo necesita ser escuchado «Un susurro, una palabra, una poesía, el espacio entre lo dicho y lo no nombrado…» son algunas de las palabras que acompañan a sus dos delicadas obras. Angelina Delgado nos recuerda la importancia de estar ahí, escuchando al que tenemos al lado, valorando la amistad que nos hace compartir el mismo oxígeno, sin olvidar que la inocencia, como todo, se puede conservar si sabemos cuidarla.

 

Gracias a un juego acumulativo de diversas formas, Ruth Morán inicia un camino hacia adentro, con la intención de reflexionar sobre la existencia y nuestro lugar en el mundo. Sobre nuestra relación con el resto del universo nos habla Belén Moreno, se plantea una concepción cósmico-romántica,imaginando que nos comunicamos con el universo constante e inconscientemente.Maseda nos presenta a un ilustre personaje de los años 20, una época muy dura en la que aun así se intentaba alegrar la vida de los demás.Un excepcional embajador de nuestro planeta cargado de muchísima esperanza.

 

Belleda López nos habla de una enfermedad de difícil curación contra la que hay que luchar sin descanso: el ego. Un ego que nos hace aparentar lo que no somos, que nos hace mentir y preocuparnos de lo del exterior antes que de nuestro interior. Para acabar con esa idea egocéntrica de que estamos solos en el universo surge también el discurso de Celia Coe, que nos descubre la cara no tan amable de la Tierra pero que igualmente dice mucho de cómo somos. Juanjo Fuentes, a pesar de avergonzarse y sentir rabia por nuestro actual comportamiento, nos expone aquello que por bueno o malo ha persistido desde siempre en su memoria.

 

Un mensaje impactante y muy necesario nos presenta Mara León «El cáncer llega y exigimos más investigación». Su obra nos muestra la tan necesaria y urgente búsqueda de soluciones a esta enfermedad sea donde sea, en éste o en cualquier rincón del mundo. Israel Barranco reinterpreta un arcano del tarot donde nos presenta a la mujer en trance junto a la dualidad entre muerte y vida, mente y emoción.

 

Rocío La Pequeña nos ve como colchas formados de varios y diferentes retales, estos pueden ser experiencias, amistades y sentimientos, nosotros mismos podemos ir intercambiándolos con los demás, al final, todos ellos formarán parte de quiénes somos. De las huellas perdidas que dejamos a nuestro alrededor nos habla Tomás Cordero, huellas que no valoramos y acaban directamente olvidadas. Ahí es dónde invertimos nuestro tiempo, nuestra razón de vivir, lo que somos.

 

Sobre el viaje migratorio que cada uno emprende nos hace reflexionar Yassine Chouati, donde observamos la importancia de los aspectos no tangibles del camino. Las fotografías de Clara Lozano nos exponen un repaso por diferentes etapas del ser humano, la creación, la supervivencia, los descubrimientos y nuestra evolución que acabará por llevarnos a la decadencia y volver a empezar.Finalmente Paco Pérez Valencia hace suyo este discurso y con él lucha, como si le fuera la vida en ello, por no desaparecer nunca y permanecer eternamente pintando las estrellas.

Estela Arenas Toledo
Comisaria de la exposición

Muchas gracias a todos los artistas participantes